viernes, 3 de septiembre de 2010

¡Qué difícil!


Bueno hoy tuve mi primera clase de seminario de tesis, antes de llegar decía: hoy tendré una lluvia de ideas, escucharé a la profesora y a mis amigas y creo que tendré mi mente más clara con respecto al tema que quiero para mi tesis y... nada, terminé peor, nerviosa, pensando, pensando, dando vueltas a ideas e ideas, algunas tonterías y más ideas.

Hay tantos temas, tantos limites, cosas viables, cosas posibles, pero a largo plazo, cosas que me gustan, cosas que me parecen importantísimas, no sé.

Tengo un poco de miedo de elegir un tema y que luego quiera hacer otro y termine entregando una tesis que me guste, pero que no me encante, que no me emocione... tal vez no debería emocionarme tanto ¿verdad?, es decir no es la única tesis que voy a hacer, puedo hacer varias investigaciones, sin esta presión, algo que disfrute y que me tome un buen tiempo, que lo pueda revisar varias veces, mejorarlo hasta que lo sienta totalmente mio, porque en este momento siento que es para la universidad...

Al terminar mi clase me sentí un poco aliviada, no porque ya tuviera mi tema, si no porque ya no tenía a la profe ni a las chicas preguntandome y? ya tienes tema? que quieres hacer? ya buscaste?...quería decirle a todos NO SÉ, necesito encerrarme un rato con la laptop y pensar y pensar y encontrar ideas por ahí.

Antes de hacer eso quería opiniones, comentarios, le pregunté a una amiga y al parecer no me escuchó porque me habló de cualquier cosa, bueno ella es media distraída, hay que preguntarle varias veces las cosas, pero hoy no estoy para eso, asi que le dije chau.

Por otro lado tenía intenciones de ir al teatro o al Satchmo hoy, pero por cosas del destino, al parecer será mañana, iré a ver "La reina de belleza de leenane" en el teatro Britanico de Miraflores, he escuchado y leído cosas buenas de la obra así que encantadísima iré y además por ser estudiante, la entrada me costará 15 soles, una gangaaaa, por un grato momento en el teatro, a ver si mañana escribo que tal me fue.

viernes, 30 de julio de 2010

Recuerdos de fiestas patrias


Llegando a Lunahuaná a las 5 de la tarde.


La vista desde el carro.


Un hostal raro que encontramos por ahí.


Al día siguiente en el río.




Un descanso con mi hermana.


La compañía de la linda Mafer.


Y no podía faltar la comida, distinta pero rica.




Fiestas Patrias


Hace mucho que no escribo, la verdad no sé si alguien leerá esto pero me hace sentir bien escribir y escribir lo que siento, lo que pienso y más.


Este 28 y 29 de julio pensaba pasarla en mi casa, tranquila, viendo el desfile, comiendo algunos platos peruanisimos, pero no, el 28 me levanté y mi papá me dijo: Carla! vamos a Lunahuaná, en ese momento me dio la flojera del mundo pero bueno terminó siendo un viaje muy lindo, desestresante y feliz.


Me había olvidado lo bueno y reconfortante que es estar lejos de la ciudad, de las combis, del olor a cigarro, perfumes y todas las cosas que distraen nuestra frágil mente y no nos dejan ver las cosas más bellas y gratificantes de esta vida.


Me había olvidado también de lo imprescindible que pueden resultar las cosas que normalmente me resultan necesarias. De lo rico que es estar en el campo comiendo con las manos. De lo increíble que se siente estar lejos, no te importa nada te olvidas de todo y todos.


De pronto también recordando que este pequeño viaje es por fiestas patrias estuve viendo un poquitito de nuestro país en la carretera, cuando pasábamos por las distintas localidades y finalmente en Lunahuaná, en el día con un cielo clarísimo, un clima cálido, y un viento riquísimo que te refrescaba. Y por las noches un cielo estrellado que te hace admirarlo, comparándolo con el de la ciudad, un frío horrible que hace que estar juntos sea necesario y un bello silencio que te hace querer descansar.